miércoles, 15 de diciembre de 2010

Un féretro en el tocador de señoras - Regina Roman

Título: Un féretro en el tocador de señoras
Autor: Regina Roman

Editorial: Círculo Rojo
Páginas: 258
Precio: 14,95€

¿Qué hacer cuando te peleas con tu rica familia y te vas de casa?

Sencillo, irte a vivir con tu novio.
¿Qué hacer cuando la vida junto a tu novio pijo se hace insoportable?
Sencillo, pillarte tu propio apartamento.
¿Qué hacer cuando un fantasma revoltoso se instala en tu piso y te
encarga una misión suicida? 
La cosa se complica… bastante.


Su nombre es Olivia y lo único que tiene claro es que no quiere estudiar derecho y que JAMÁS se quitará esas gafas (xD)

Es decir, Olivia de Talier es una joven aplicada y estudiosa, de una adinerada familia, que va ha opositar para ser notaria, aunque su sueño es realmente, ser directora de cine. Cuando se lo plantea a su padre, éste le advierte de que si sigue adelante con eso, él ya no la ayudará económicamente y tendrá que buscarse la vida ella solita. Pues vale, se dice Olivia. Poco después se muda a casa de Gonzalo, el novio rico y suuuuper pijo (osea, te lo juro por Snoopy u.u). Las cosas no marchan y ambos se desesperan, por tanto, ayudada por un fondo que su abuela le legó, Olivia busca un apartamento en el centro de Madrid, cerca de su nueva universidad. Al principio todo va bien, muy bien diría yo, pero de pronto un fantasma llamado Gilda, irrumpe en la vida de esta pequeña emprendedora y le pide ayuda, ella no puede negarse, y, junto a un atractivo señorito llamado Luis (aiiins, Luisito), montan un plan para conseguirlo.

Olivia es pequeña, muy pequeña (en esto insiste durante todo el libro xD), y lleva siempre sus gafas a todas partes (¿lentillas? ¡Ni hablar!), es divertida, afable y tiene un punto caprichoso que nos cabrea y nos vuelve locos a la vez. Poco después de estudiar derecho, Olivia decide que no puede más, y le cuenta la verdad a su padre; que quiere ser directora de cine. Y su padre se pone como una fiera cuando se lo dice, así es como ella se va de casa y se muda con Gonzalo. Después, azorada por el mal comportamiento de su novio, se muda a un piso en Madrid centro y allí conoce a Gilda.

Gilda es un fantasma. Con eso os lo digo todo. Le encantan los baños de espuma, la ropa, la música y los complementos, se hace muy amiga de Olivia y la apoya en todas sus decisiones, dándole consejos y regañándola por ciertos comportamientos, y se hacen todavía más intimas. Al cabo de un tiempo, le pide a Olivia un favor, y ella, sintiéndose en deuda con su amiga, no duda en realizar sus últimas voluntades.

La trama es muy lenta al principio, tanto que creí que no podría terminar el libro si las cosas seguían de esa manera, pero poco después la historia va cogiendo color y la trama mejora mucho-muchísimo, y ya no podrás soltarlo, hasta que descubras que ocurre con Olivia y sus amigos, aunque... me hubiera gustado que terminara un poco mejor, ya que la autora se ha dejado muchos cabos sueltos y que espero NO utilice para hacer una secuela (porque si no la mataré -.-).

Todo esto, hace de Un féretro en el tocador de señoras, una obra interesante, distinta, con una protagonista principal totalmente fuera de lo común, unos diálogos ingeniosos y divertidos, con una historia simple y bien estructurada, sin hombres lobo ni vampiros que nos dejen sin aliento, pero sí con un fantasmita que nos robará el corazón como si de uno de ellos se tratara.

5 comentarios:

  1. Sin duda, habiendo puesto ese último párrafo, no me queda más remedio que leerlo :)

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  2. Me alegro que te haya gustado, y para todos, lo tengo yo (es míiio) y como no se vende en tiendas físicas sino en el portal de la editorial si queréis pedírmelo ya sabéis donde estoy.

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