lunes, 28 de marzo de 2011

Fuenteovejuna Miguel Glez 3ºB Nº20 3ª Evaluación


Fuenteovejuna tenía un comendador que raptaba a las mujeres del pueblo y las violaba.

Durante un tiempo el comendador fue con el Gran Maestre de la Orden de Calatrava, de la cual era miembro, a conquistar Ciudad Real. Mientras estaba fuera, Frondoso, un aldeano, vio a Laurencia, la hija de uno de los alcaldes, y se enamoró de ella. Pero cuando volvió el comendador, al que también le gustaba, junto con dos de sus sirvientes, Ortuño y Flores, quiso convencerla para que fuera con él, a lo que Laurencia se negó.

Por otro lado, dos regidores de ciudad Real llegaron hasta la Corte y pidieron ayuda al Rey, por lo que este envió un ejército a Ciudad Real.

Mientras, en Fuenteovejuna, Laurencia paseaba con Frondoso, pero este se tuvo que esconder porque apareció el comendador. Cuando este intentó convencer a Laurencia, Frondoso salió de su escondite y amenazó al comendador con una ballesta hasta que huyó.

Un soldado llegó a Fuenteovejuna y avisó al comendador de que estaban cercando al Gran Maestre, por lo que acudió a socorrerlo. Mientras se iban, el comendador mandó azotar a un amigo de Frondoso por proteger a una aldeana.

Cuando ya no estaba el comendador, Frondoso consiguió la mano de Laurencia, pero cuando se iba a celebrar la boda apareció el comendador, que había ayudado al Gran Maestre a huir de Ciudad Real, y se llevó a Frondoso a la prisión, diciendo que lo iba a matar.

Nadie se atrevió a hacer nada, pero Laurencia increpó a su padre y al resto de autoridades del pueblo que no hicieran nada, lo que les llevó a sublevarse a todo el pueblo, incluidos mujeres y niños y tomar la casa del comendador, en la que lo mataron a él y a Ortuño después de liberar a Frondoso.

Sin embargo, Flores logró escapar y se lo contó todo al Rey, salvo los agravios del comendador. El Rey envió a un juez para que prendiera al responsable.

Pero cuando este volvió le contó que no lo había podido apresar, pues a todos los que torturó le decían cuando les preguntaba que quien había matado al comendador: ¡Fuenteovejuna!

El Rey decidió visitar Fuenteovejuna junto con la Reina y una vez allí, después de que los aldeanos le contaran toda la historia, decidió absolverlos a todos, pues entendió que había sido una justa venganza.

1 comentario:

  1. Un clásico de la literatura teatral española, muchas gracias Miguel.

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