domingo, 22 de mayo de 2011

El sí de las niñas

Doña Irene ha concertado la boda de su hija Paquita, de 16 años, con la de Don Diego, de 57. Don Diego está emocionado con este enlace, pero Paquita no lo está tanto, está enamorada de Don Félix, un soldado que, en realidad, es Don Carlos, el sobrino de Don Diego, cosa que ella no sabe.
Cuando Paquita llega a la posada madrileña donde se produce su encuentro con Don Diego, ve tan feliz a su madre y al propio Don Diego con este enlace que no pone objeciones a dicho enlace, así que todos creen ver en este un matrimonio con éxito, pues ambas partes quieren contraerlo.
Solo Rita, la criada de Paquita sabe la verdad de todo este asunto, y le envió una carta a Calamocha
, el criado de Don Carlos/Félix, para contarles este enlace.
Por su parte Don Carlos llega a la posada para impedir dicho matrimonio, sin sabes que con la persona con la que Paquita se casará no es otra que su tío, Don Diego.
Cuando Don Carlos y Paquita se encuentran y esta le cuenta quien es su futuro marido, Don Carlos se ve abatido y decide, sin que Paquita se entere todavía marcharse y dejar a su tío casarse felizmente.
Así que, ese mismo día por la noche, Don Carlos le hace a Paquita la seña acordada por ellos en el momento en que se conocieron y le lanza una carta por la ventana de la posada donde le cuenta su verdadero nombre, quien es su tío y porque debe dejarla irse sin luchar.
Pero dicha carta la coge Don Diego, y al leer esta historia manda llamar a Don Carlos, al que había mandado irse de la posada, y le pregunta personalmente si de verdad siente eso que escribió por Paquita.
Este le confiesa que sí, pero que la dejará marchar porque se va a casar con él, su tío.
Así que Don Diego, tras mucho meditarlo, decide dejarlos casarse y se lo comunica a ellos, que felices le prometen que cuidaran de el cuando envejezca.

Paula Ardura Agudín Nº 3 3ºB 4º informe

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