martes, 29 de mayo de 2012



El sí de las niñas

Esta historia se desarrolla en una pequeña sala de paso en una posada, en Alcalá de Henares, donde se hallan don Diego, doña Irene y doña Francisca, recién llegados de Guadalajara, donde doña Francisca estaba en convento estudiando.
El motivo por la cual ella se hallaba  allí es muy sencillo, su madre, doña Irene había concertado el casamiento entre su hija y el rico caballero Don Diego. A doña Francisca no le complace el matrimonio que tendrá que afrontar pero quiere hacer feliz a su madre por eso es que acepta.
Pero según pasas los días se presenta en la posada un joven haciéndose llamar Félix, un antiguo pretendiente de doña Francisca se alegra mucho y se ven por las noches, una noche estando Félix esperando a doña Francisca se encontró con don Diego, quien lo reconoció al instante, se trataba de su sobrino el señor don Carlos, soldado de mucho arte en Zaragoza, éste para esconder su amor a su tío le dice que fue a verle a él y a saludarle, pero le ordena volver inmediatamente a Zaragoza.
A la mañana siguiente, don Carlos y su ayudante Calamocha se retiran bien temprano; dentro de un par de horas doña Francisca le tira desde su ventana una carta donde indicaba su amor hacia don Carlos a su asistenta, Rita, quien la pierde en el patio. Unos instantes mas tarde don Diego encuentra la carta y manda a su criado Simón a por su sobrino y le manda que lo lleve a la posada.
Una vez don Carlos en la posada, habla con él don Diego y le entiende decide dejarle la mano de doña Francisca a su sobrino, y tras una larga conversación con doña Irene, ella también lo entiende y le entrega la mano de su hija a don Carlos.

Alejandro Suárez Campo Nº30 3ºB

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