miércoles, 17 de abril de 2013

El celoso extremeño


La historia comienza con Filipo de Carrizales, un hidalgo que de Extremadura que se quedó pobre a los cuarenta años de edad, por lo que emigró a América para ganar dinero y después se volvió a España, Sevilla, lugar donde quería morir. Carrizales no quería casarse porque siempre había sido muy celoso, pero más tarde acabó casándose con una muchacha de apenas catorce años. Se sacaban una cifra importante de edad puesto que él tenía unos sesenta y ocho años. Pero a los padres de la niña les parecía bien que se casasen puesto que él tenía mucha fortuna.
Puesto que él era muy celoso y tenía miedo que su esposa Leonora se fuese con el primer chico joven que se encontrase, construyó una mansión para encerrar en ella a Leonora junto con dos criadas que estuviesen pendientes de ella, y también con un criado pero al cuál no dejaba acercarse a Leonora por si acaso.
Un año más tarde apareció Loaysa, un vividor y apuesto joven que al enterarse de que en esa mansión estaba Leonora una bella dama, se propuso arrebatársela al celoso de Carrizales.
Loaysa que era muy astuto consiguió meterse en la mansión haciéndose amigo del criado y diciéndole que es guitarrista y que le puede enseñar a tocar la guitarra. Una vez que Loaysa consigue entrar en la mansión le resulta muy fácil convencer a las criadas.
Loaysa le da una droga a Carrizales para que se quede completamente dormido mientras él celebra una fiesta con todas las personas que habitan la mansión y donde también se encuentra la dueña de la casa, Marialonso.
Marialonso hace de alcahueta y ayuda a Loaysa al intentar conseguirle a Leonora y que comentan un adulterio, para más tarde poder ella gozar de los placeres de Loaysa. Pero Leonora se resiste cuando Loaysa intenta acosarle y finalmente acaban los dos dormidos, sin llegar a nada más.
A la mañana siguiente cuando Carrizales se despierta y ve a su esposa durmiendo al lado de Loaysa cree que cometieron un adulterio y está completamente dispuesto a matarlos a todos por un ataque suyo de celos. Pero llevó tal disgusto al ver a su mujer en brazos de otro hombre que se pone muy enfermo.
Carrizales justo antes de morir le pide a su esposa que se case con Loaysa y lo deja escrito en su testamento.
Finalmente la historia termina con que una vez que Carrizales se muere, Loaysa cree que Leonora va a cumplir lo que le pidió su marido, pero la joven llorosa y rica se mete a monja en uno de los convento más recogido de la ciudad, y Loaysa decepcionado y despechado emigra hacia las Indias.
Los padres de Leonora y las criadas se consolaron con la parte de dinero que les había tocado en el testamento y los esclavos se consolaron con la libertad.

Nora Besteiro           nº4                          3ºESO B.

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