miércoles, 17 de abril de 2013

La sombra del viento - Carlos Ruíz Zafón


Daniel Sempere es un muchacho de 10 años que vive con su padre porque su madre falleció cuando él era muy pequeño. Su mejor amigo se llama Tomás Aguilar.
Todo comenzó en verano,  el padre de Daniel  llevó  a su hijo al Cementerio de los libros olvidados, donde trabajaba su amigo Isaac. Su padre le dijo que no dijese nada a nadie de que había estado en ese lugar, era secreto. Daniel escogió uno de tantos libros que habían y su padre le hizo promete que lo guardaría como si fuese su tesoro. Daniel escogió La sombra del viento. En 2 días, Daniel ya había acabado el libro así que decidió investigar al autor:  Julián Carax. 
Consultó a un amigo de su padre, Gustavo Barceló, que cuando vio el libro, quiso comprárselo, pero no lo consiguió. Barceló vivía con su sobrina Clara, la cual le explicó lo poco que sabía de Carax. Como que Clara era ciega, Daniel le iba a leer cada tarde un poco de La sombra del viento, y se enamoró de ella hasta el punto de regalarle el libro. Un día por la calle se encontró a un hombre misterioso llamado Lian, que le amenazó en matarlo si no le daba el libro para quemarlo. Justo cuando  Daniel va a casa de Barceló para coger el libro, encuentra a Clara haciendo el amor con Neri, su profesor de piano. Adrián Neri le dio una paliza.
 Al salir, encontró a un vagabundo llamado Fermín Romero de Torres, el cual le ayudó. Decidió llevar el libro al Cementerio de los libros olvidados para que Lian no pudiese encontrarlo nunca.
Daniel y su padre tuvieron que contratar a un ayudante para la librería.  A Daniel se le ocurrió que podían contratar a Fermín, el vagabundo que le había ayudado. Daniel y Fermín se convirtieron en amigos  y comenzaron a investigar sobre Carax.
Investigando, Daniel conoció a Núria Montfort, hija de Isaac, que sabia muchas cosas sobre Julián, pero que no le quiso contar toda la verdad, fue después cuando se murió, que le dejó una carta que explicaba todo y ella estaba enamorada de Julián, el solamente tenía un amor en su vida, Penélope Aldaya, hermana de su amigo Jordi Aldaya. Su padre, Ricardo Aldaya, se había llevado a su casa a Julián. Ricardo Aldaya tuvo una relación amorosa con la madre de Julián, Sophia Carax, por eso, Ricardo era el verdadero padre de Julián, y no Antony Fortuny con quien Sophia se había casado a pesar de no quererle.
En la casa de los Aldaya, Julián mantuvo una relación secreta con Penélope, que solamente lo sabían ellos dos y la criada de Penélope.
Julián iba a la escuela de con Jordi Aldaya, Miquel Moliner, el padre Fernando y Javier Fumero que se había enamorado de la misma chica, Penélope. Javier Fumero, al ver que Julián estaba con ella, comienza a odiarle. Penélope quedó embarazada y habían planeado escaparse, pero su padre la encerró y sin que Julián supiera nada de su embarazo ni de su encierro, se fue a Francia solo, pensando que ella le había dejado plantado. Pasaron muchos años y Carax volvió a Barcelona a buscar a Penélope, pero descubrió la verdad. También supo que cuando dio a luz, murió junto al niño y encontró los ataudes. Para olvidarse de Penélope y de el mismo, decide quemar todas sus obras, y fue cuando descubrió que Daniel tenía el último ejemplar de La sombra del viento, y lo amenazó, pero en el fondo lo admiraba porque se parecía mucho a él.
Mientras Daniel había estado investigando sobre Carax, Fermín se había enamorado de Bernarda, la criada de Barceló. Un día Daniel conoció a la Bea, hermana de Tomás y se enamoró de ella. Quedaban casi todos los días en la casa de los Aldaya, que estaba abandonada. Un día descubrió los ataúdes de Penélope y su hijo. El padre de Bea la descubrió y le prohibió volver a ver a ese chico, pero Bea nunca le dijo que el chico era Daniel. Daniel fue a buscar a Bea a su casa y Tomás le dijo que no sabía dónde estaba, que se había escapado. Daniel le dijo que él era  el novio de su hermana y él le pegó una paliza.
Daniel  encontró a Bea en casa de los Aldaya. También se encontró a Julián, que le había estado cuidando, pero Fumero había seguido a Julián y estaba dispuesto a matarlo, pero Daniel se abalanzó sobre Fumero y  éste le disparó. Julián, al ver aquella escena, mató a Fumero.
Llevaron a Daniel al hospital. Al cabo de unos días despertó, y no se sabía nada de Julián ni de los cuerpos de Penélope ni su hijo, solamente se había encontrado el cuerpo de Fumero.
Daniel recibió la visita de Julián al hospital, sin que nadie se diese cuenta. Daniel le regaló la pluma que su padre le regaló y que había sido de  Julián. Le dijo que siguiese escribiendo y nunca más lo volvió a ver.
Finalmente, se reconciliaron con la familia Agilar. Bea y Daniel se casaron y tuvieron un niño al cual le pusieron de nombre Julián. Clara se casó con un viejo rico empresario, pero se separó al poco tiempo.
Recibieron una novela escrita por Julián con el nombre de Boris Laurent donde les agradecía a Daniel y Bea haberle devuelto la vida.
La historia continuó y Daniel llevó a su hijo Julián al Cementerio de los libros olvidados, como antiguamente su padre hizo con él.

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