jueves, 31 de octubre de 2013

El conde Lucanor

Adrián Chaves Lozano Nº5 3ºA


El conde Lucanor le pide ayuda a su consejero Patronio cada vez que tiene una cuestión o problema y éste siempre le da las mejores soluciones a través de pequeños cuentos. Algunos de ellos son:



Lo que le sucedió a un honrado labrador con su hijo


Un día el conde Lucanor estaba muy preocupado por algo que quería hacer, pues si lo llegaba a hacer muchos le criticarían, y si no lo hacía también le criticarían e incluso con razón. Le pidió consejo a Patronio, quien le contó la siguiente historia:

Había una vez un padre muy honrado y su hijo. Antes de que el padre tomase una decisión, su hijo (que poseía un agudo entendimiento) le decía todos los inconvenientes que podía tener.
Eran labradores y vivían cerca de una villa. Un día el hombre le dijo a su hijo que irían a comprar algunas cosas que necesitaban. Camino del mercado, yendo ambos a pie con un burro sin carga, se encontraron con unos hombres que comentaban que qué insensatos eran de ir ellos andando y el burro sin carga alguna. El labrador le preguntó a su hijo que qué le parecía si se subía. Su hijo aceptó y subió al burro. Mas adelante se encontraron con dos nuevos hombres que decían que era una vergüenza que el hijo fuese tan cómodo en la burra y el labrador, mayor y cansado, fuese andando. El labrador se subió al burro y el hijo bajó. Seguían su camino cuando el labrador y su hijo oyeron decir que el chico, siendo débil, debía estar en el burro en vez de su padre. Entonces el padre pregunto si se podían subir los dos y su hijo aceptó. De nuevo, más adelante, otros hombres protestaban porque el pobre burro estaba sediento y cansado y que no podía con el peso de los dos. El labrador se dio entonces cuenta de que no se puede contentar a todo el mundo, y que no hay que dejarse llevar por lo que te digan. A Lucanor le gustó esta historia y siguiendo este consejo, todo el fue bien.



Lo que le sucedió a una zorra con un cuervo que tenía un trozo de queso en el pico

Lucanor le dijo a Patronio que había alguien que le había estado elogiando mucho y que luego le había propuesto algo que creía que le convenía. Entonces Patronio le hizo saber que todo era un engaño. Se lo explicó mediante esta historia:

Había un cuervo con un gran trozo de queso en el pico. Se subió a una rama de árbol para comerlo más a gusto. En esto llegó una zorra que le comenzó a elogiar. Le dijo que su plumaje era bellísimo, con un tono azul parecido al del pavo real y que sus ojos negros eran los mejores para ver. También le dijo que su pico y garras eran mucho más fuertes que las de ninguna otra ave. La zorra entonces le invitó a cantar. El cuervo, viéndose tan elogiado y querido, abrió el pico para cantar y el trozo de queso calló. La zorra lo cogió y se fue con él.
Patronio advirtió al conde Lucanor de que ese hombre quería persuadirle para luego engañarle. El conde aceptó su consejo y lo puso en práctica. Le fue bien.
Quien alaba lo que no tienes, cuida que no te quite lo que tienes.



Lo que le sucedió a un hombre que por pobreza
y falta de otra cosa comía altramuces

Un día el conde Lucanor el dijo a Patronio que Dios le había dado más cosas de las que él se merecía, pero que a veces se encontraba falto de dinero y que no le importaba abandonar esta vida.
Patronio, para consolarle, le contó la historia de los hombres que fueron muy ricos:

Había un hombre que había sido muy rico y que ahora había llegado a un extremo de la pobreza en el cual no tenía ni para comer. Encontró una escudilla de altramuces, que al hombre no le gustaban puesto que eran muy amargos. Entonces recordó lo rico que había sido en un tiempo y que ahora estaba en la miseria. Mientras reflexionaba iba comiendo los altramuces y tirando las cascaras hacia atrás. Oyó ruido tras él y se encontró con un  hombre que recogía las cáscaras que él tiraba y se las comía. Le preguntó que por qué comía lo que el arrojaba. Le respondió que él también había sido muy rico en un tiempo, mas que ahora estaba en la miseria. Entonces el hombre se consoló de saber que había alguien más pobre que él. Con empeño y esfuerzo salió de la pobreza y volvió a ser rico.
Con este cuento Patronio quería hacer entender a Lucanor que no podemos conseguir todo lo que queremos, y que debemos de darnos cuenta que hay mucha gente en peor situación que nosotros.
Lucanor se alegró al oír a Patronio y le fue bien.


Autor:
Don Juan Manuel

Personajes:
Lucanor: Conde que cuando tiene un problema pide ayuda.
Patronio: Es el consejero de Lucanor, que siempre le da los mejores consejos a través de pequeñas historias.








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