domingo, 3 de noviembre de 2013

El Cid: Lidia Álvarez Lagar Nº2 - 3ºB

RESUMEN:

Un día durante un banquete estaban el rey Alfonso VI, el conde García Ordoñez y Rodrigo Díaz de Vivar, junto a mas personas. Durante el transcurso del banquete el conde García Ordoñez increpó a Don Rodrigo Díaz de Vivar. Don Rodrigo le tiró de la barba y se la metió dentro de la copa de vino.
El rey Alfonso se quedó alucinando con el acto realizado por Don Rodrigo, con el cual estaba un poco enfadado porque se comentaba que le estaba robando parte de los tributos que le había mandado ir a recaudar a Sevilla. El rey tras pensarlo decidió que la mejor opción era desterrar a Don Rodrigo.
Éste decidió que la mejor forma de demostrar que todavía iba a servir a el rey Alfonso VI era yendo a reconquistar tierras moras y entregárselas a su rey, tras despedirse de su familia, se marchó.
Partió con su buen amigo Martin Antolinez, el cual le quería ayudar en la conquista de las tierras ocupadas por los musulmanes. El único problema era que necesitaban dinero, con lo cual fueron a visitar a unos prestamistas, los hermanos Rachel y Vidas. Don Rodrigo les engañó diciéndoles que el baúl que les iba a dejar tenía un gran número de riquezas, en oro y demás… Ellos confiados le entregaron el dinero. Pero el baúl estaba lleno de arena.
Don Rodrigo y su ejército comenzaron conquistando territorios como Castejón, más tarde Alcocer y poco a poco siguieron conquistando más ciudades, siempre en el nombre de Dios y del rey Alfonso VI, con cada victoria le llevaban caballos y riquezas.
Los musulmanes le llamaron Sidi, que en castellano se dice el Cid. Su ejército se iba haciendo cada vez más y más poderoso, porque cada vez más hombres se iban uniendo, tanto moros como cristianos.
Tomaron la ciudad de Valencia, en la cual iban a vivir su esposa, Doña Jimena y sus hijas, Elvira y Sol. Cuando los infantes de Carrión, Diego y Fernando, se enteraron de que el Cid era rico y poderoso decidieron pedir la mano de sus hijas.
A Don Rodrigo no le gustaba demasiado la idea pero como el rey fue el intermediario el acabo aceptando. Los infantes demostraron su cobardía al esconderse de un león, uno en un baúl y otro encima de una viga. Álvar Fáñez hizo que los infantes quedaran como héroes ante el Cid, en la guerra contra el rey Yúsuf.
Los infantes ya hartos de estar en Valencia, y ser el motivo de risas, decidieron preguntarle a Don Rodrigo si podían llevarse a sus esposas a Carrión, para que estas conocieran las tierras y juntos formaran allí su familia. El Cid confiado, les dejo ir, además les dio riquezas y algo muy importante para él, sus dos espadas, Colada y Tizona.
El Cid les había dicho que debían visitar a un moro amigo suyo, Abengalbón, el cual les daría un banquete y les proporcionaría seguridad. Los infantes al ver las riquezas del moro planearon su muerte, pero un vasallo del moro lo informo y este pudo evitarlo. Abengalbón los expulsó de sus tierras y les quitó la protección.
Los infantes a medio camino decidieron quedarse más atrás con sus esposas, fue entonces cuando las maltrataron y abandonaron pensando que ellas estaban muertas. Ellos siguieron camino de Carrión, pero Felez Muñoz y Jerónimo retrocedieron y las encontraron desnudas y tendidas en el suelo, llenas de heridas. Estos alarmados decidieron regresar con ellas a Valencia junto a sus padres. Cuando le contaron al Cid todo lo que había pasado, éste organizó un duelo para limpiar su honor y recuperar todo lo que les había dado.
Por parte del Cid lucharon Pedro Bermúdez, Martín Antolínez y Muño Gustioz, los cuales fueron los ganadores. Tras el duelo los príncipes de Navarra y Aragón pidieron la mano de Elvira y Sol, las cuales lo aceptaron.
La boda se celebró en Burgos y en el banquete, el conde García Ordóñez le clavó un puñal por la espalda al Don Rodrigo pero la herida no fue muy grave y el cirujano le ordenó que guardara reposo. Pero el Cid decidió que debía ir a Valencia porque si no los moros la iban a conquistar de nuevo.
El Cid fue a Valencia y tras organizarlo todo, el murió. Pero los moros ya estaban dispuestos a atacar y entonces Doña Jimena pensó que lo mejor era subir a su marido a Babieca y con su lanza, y su ropa de batalla. Lo ataron al caballo para que no callera.

Babieca fue hacia los moros, y estos se aterrorizaron al ver al propio Cid cabalgando, ellos huyeron de Valencia. Finalmente Doña Jimena mandó que se buscara a su esposo, pero no lo encontraron.

PERSONAJES:


El Cid: Es Rodrigo Diaz de Vivar y es el protagonista.
El rey Alfonso: Es el rey del cual el Cid es vasallo.
Jimena: Es la esposa del Cid y madre de Elvira y Sol.
Vasallos de el Cid: Álvar Fañez, Martín Antolinez, Pedro Bermúdez, entre otros. Son los fieles seguidores del Cid.
Los Infantes de Carrion: Eran los esposos de Elvira y Sol y yernos del Cid.
Los Principes de de Navarra y Aragón: Fueron los segundos esposo de Elvira y Sol.
El obispo, los reyes y condes de otros lugares y los moros son otros personajes de la historia.

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