domingo, 3 de noviembre de 2013

EL CID

Pablo González, nº 17, 3ºB

Autor: Desconocido
Tiempo y espacio: España del siglo XI (reinado de Alfonso VI). Se centra en la etapa del destierro de Don Rodrigo y su posterior regreso a Castilla.

PERSONAJES:

-Rodrigo Díaz de Vivar, valiente e inteligente guerrero al servicio de Alfonso VI.
-El rey Alfonso VI
-El Conde Ordóñez. Sobrino de los infantes de Carrión, es un hombre rencoroso que le jura venganza a Rodrigo por ofenderle en dos ocasiones (aunque en la segunda es él el que provoca).
-Álvar Núñez, fiel amigo de Rodrigo.
-Doña Jimena, esposa de Rodrigo.
-Las hijas de Rodrigo, Elvira y Sol.
-El rey Yusúf, rey moro en África (se supone que de Marruecos).
Así como otros muchos personajes menos importantes como sus amigos, los prestamistas Rachel y Midas…

RESUMEN:

El Cid cuenta la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, un soldado del rey Alfonso VI. La acción comienza en un banquete del rey en el que el Conde Ordóñez, al que no le caía muy bien Rodrigo, insulta a este burlándose de los orígenes campesinos de sus padres. Rodrigo responde a la ofensa metiéndole la barba en una copa de vino a Ordóñez. En parte por el enfado de Ordóñez y en parte por la borrachera, el Rey Alfonso decide condenar al exilio a Rodrigo por su ofensa. Contra lo que cabía pensar, Rodrigo no protesta sino que se limita a aceptar con sumisión la orden del rey. Está entristecido por la injusticia del mandato, pero se alegra algo al ver que, aún bajo las amenazas del rey, muchos valientes se le unen en el exilio por respeto y amistad. Así es como parte de Castilla con un séquito de cientos de personas. Rodrigo decide entonces conquistar los territorios moros de la península en nombre de su rey, al que tiene jurada eterna fidelidad y del que pretende, algún día, recuperar su confianza. Así comienza a conquistar con sus hombres varias ciudades moras, ayudado de la inteligencia y del valor suyo y de sus hombres. Rodrigo envía entonces a su fiel amigo Álvar Núñez a comunicar las buenas noticias al Rey, quien se alegra y permite a Álvaro entrar y salir cuando desee de Castilla como premio por su valentía.
Los progresos de Rodrigo, a quien los moros denominan “Sidi” (Cid) por su coraje y valentía, son notables y va expulsando poco a poco a los moros de la península. Tras conquistar muchas ciudades pequeñas, se atreve con Valencia, y lo consigue. Entonces es cuando el Rey Alfonso decide devolverle a él así como a sus seguidores todos los derechos perdidos y la posibilidad de vivir en Valencia con sus familias, además de su inmensa gratitud por los logros conseguidos y su fidelidad.
Es entonces cuando los infantes de Carrión Diego y Fernando consideran interesante la posibilidad de casarse con las hijas del Cid, Elvira y Sol. El rey intercede por ellos ante Rodrigo y así ocurre. Pero estos dos jóvenes son repugnantes además e unos cobardes y, tras acumular muchas riquezas, deciden maltratar y abandonar a Elvira Y Sol en un bosque casi muertas. Rodrigo se entera de esto y exige que los dos jóvenes paguen por su comportamiento. Así que el Rey Alfonso concierta un combate entre los dos infantes y dos fieles amigos del Cid, quienes derrotan a los muchachos sin mayor dificultad.
Pero el Conde Ordóñez, tío, cuya posición social ha perdido completamente por causa de estos y su desprecio hacia Rodrigo, decide apuñalar por la espalda  a este último durante la boda de Elvira y Sol con los príncipes de Navarra  y Aragón. Rodrigo no muere, pero está muy débil. En lugar de seguir las indicaciones del médico y guardar reposo, decide volver a Valencia para prepararse para el ataque moro que se avecina, por parte del Rey Yusúf, que ataca desde África para vengarse. Así que el Cid vuelve a Valencia, pero tras preparar y organizar la defensa de la ciudad muere en la cama por la excesiva actividad que esto supuso. El ejército musulmán no podía estar más alegre, ni el cristiano tan desalentado. Así que Doña Jimena, con la ayuda del Obispo de Valencia, monta el cadáver de Don Rodrigo en su caballo, Babieca, y lo sujeta bien. Todos piensan que se ha obrado un milagro y Rodrigo ha resucitado, así que el ejército cristiano aplasta sin ningún problema a los musulmanes, aterrorizados por la imponente imagen del Cid Campeador volviendo para desaparecer para siempre en el campo de b

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