lunes, 4 de noviembre de 2013

EL CID

Por Miguel Blanco Muñiz Nº9 3ºB ESO

Todo empieza cuando estaba Rodrigo Díaz de Vivar en un banquete con el rey Alfonso, el conde Ordóñez y más gente. Hay una discusión entre Rodrigo y el conde, este le tira de las barbas al conde y el rey Alfonso se enfada mucho y le destierra, prohibiendo a todos ayudarle o darle cobijo y comida. Se despide de su mujer Jimena y de sus hijas Sol y Elvira y les deja una pequeña cantidad de dinero.  Este parte con sus vasallos y va conquistando tierras tomadas por los moros en nombre del rey y de Dios. Va reclutando soldados cristianos y moros en su ejército. Se enfrenta a poderosos enemigos y se queda con sus riquezas y tierras, los bienes los reparte entre sus soldados y manda algo a su familia. Lo empezaron a llamar el Cid. Llega el momento en el que toma Valencia, y el rey agradecido de todos los obsequios y tierras que el Cid le regala, le permite que su familia parta a Valencia para vivir con él allí. Tras un tiempo, el rey le perdona y casa a sus dos hijos, los infantes Diego y Fernando con las dos bellas hijas de Rodrigo Díaz de Vivar.
Tras un tiempo estos las abandonan y maltratan, el Cid se entera y les reta para quitar la deshonra de la familia. Pero estos son unos cobardes, aún así aceptan y el Cid y sus gentes ganan, con lo que Rodrigo, casa a sus hijas con los  príncipes de la corona de Aragón. Y en la boda, el Cid es atacado por un infiltrado, el asesino muere pero el Cid también. Envían su cuerpo en señal de respeto y eternidad, montado a lomos de su caballo con los ojos abiertos. Para siempre quedaría galopando y no dejó rastro alguno de donde estaba.

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