viernes, 1 de noviembre de 2013

El Conde Lucanor - Álvaro A.-Barriada Azaustre 3º ESO B Nº3

Este libro sigue un esquema determinado en el cual el Conde Lucanor plantea una duda a su siervo Patronio, quien le cuenta historietas sobre que le sucedió a determinadas personas. Evito poner en cada una de las historietas la introducción que se repite de: "Estaba el Conde hablando con Patronio..."



1.- El Traje Invisible
Un hombre que le había propuesto un negocio interesante y qué debía hacer. Su sirviente le respondió con una historia que contaba lo que le había pasado a un rey moro con tres pícaros:
Había tres estafadores que visitaron a un rey moro y propusieron hacerle un traje solo visible por los hijos que nacieron de aquel al que llamaban padre.
El negocio estaba en que, entre moros, es costumbre que hereden los hijos de sus verdaderos padres, ya que si alguien muere sin hijos, lo hereda el rey.
Llegó el día de una celebración y el rey se puso el traje y salió a pasear con el puesto. Nadie dijo nada… excepto un negro que decía que, al no tener nada que perder, el traje era una farsa y el rey estaba desnudo. El monarca se dio cuenta de ello y mandó arrestar a los timadores, que habían huido.

2.- El Lazarillo Ciego
Un amigo del Conde le prometía ganancias a cambio de hacer un viaje peligroso. El consejero le contó la siguiente historieta: Estaban dos ciegos hablando cuando uno le dijo al otro – “Podemos ir a la ciudad cercana a pedir limosna y sobrevivir”. Al principio a uno de los dos no le convencía, pero acabó por aceptar. De camino, uno de los ciegos cayó y tiró al otro, con lo cual, no consiguieron la limosna con la que vivirían.

3.- El Ahogado por Codicia
Un hombre le ofreció llevarse mucho dinero a cambio de acompañarle en un simple viaje. El consejero le contó lo siguiente: Había un señor que había recogido muchas joyas y piedras preciosas y quería llevárselas a su casa. Para ello, debía cruzar un río. Según se iba adentrando, el agua le cubría más y más hasta que un lugareño le avisó – “Si no sueltas lo que llevas, te ahogarás” – Pero el hombre hizo caso omiso, con lo que, pasado un rato, se ahogó con su fortuna.

4.- Los Tres Caballeros
Unos vasallos que el Conde crió le traicionaron. Patronio le dijo: “Si hubieran sido Pedro Núñez, Ruy González y Gutierre Ruiz, nunca te hubieran traicionado” – y, a continuación, le contó las hazañas de estos tres caballeros:
El Conde don Rodrigo se casó con una mujer contra la que levantó falso testimonio. Ella pidió a Dios que castigara a su marido y… se cumplió. El conde padecía la lepra, así que decidió marcharse a Tierra Santa. Pese a tener muchos ayudantes, solo los Tres Caballeros se ofrecieron a acompañarle.
Cuando regresaron tras miles de aventuras, Pedro Núñez llegó a su casa y vio que su mujer estaba hablando con familiares y ella empezó a reírse. Pedro empezó a llorar, pues se reían de él por haber perdido un ojo. Su mujer, como símbolo de respeto, se arrancó un ojo.

5.- El Canto del Cuervo
Un hombre que, sin motivos, le elogiaba. El siervo le contó esta historia:
Había una vez un cuervo que encontró un trozo de queso. Quería comérselo a sus anchas, así que se fue a la rama de un árbol. Al rato, apareció un zorro que empezó a exaltar sus cualidades y empequeñecer sus defectos. El cuervo creyó los elogios y decidió ponerse a cantar.
Al abrir el pico, se le cayó el queso, que el zorro cogió rápidamente. Después salió corriendo y no se supo más de él.


6.- La Golondrina y el Lino
Los enemigos del Conde querían juntarse para derrotarle. El siervo le contó esta historieta:
Había una vez una golondrina que vivía con otras aves. Un día se dio cuenta de que el lino que estaba creciendo ya era muy grande y debían romperlo, pues si no, serían cazadas con redes de este material.
Las otras aves hicieron caso omiso, así que la golondrina se fue a vivir con el hombre, mientras que al resto de aves les tocó sufrir debido a su egoísmo.

7.- La Pierna Rota de Don Pedro Meléndez
Un día, estaba hablando el conde Lucanor hablando con su ayudante de un amigo con el que había pactado la concesión de una villa al primero que llegase a ella. El trato parecía justo, pero el Conde Lucanor estaba lesionado de una pierna, así que no podía ir a la villa. Patronio le contó lo que le sucedió a don Pedro Meléndez:
Don Pedro era un noble de León, el consejero del rey. Un día sus enemigos le contaron al rey la mentira de que le había traicionado. El rey le citó para ir al palacio y matarle, y cuando se disponía a ello, se partió una pierna bajando las escaleras. Durante su reposo, el rey se enteró de que lo que le habían contado era mentira, así que llenó a don Pedro Meléndez de regalos y disculpas, pues había intentado matarlo.

8.- El Árbol de la Mentira
En esta ocasión el tema del que hablaban Patronio y el conde Lucanor era de sus enemigos mentirosos, pues no sabía si imitarles (porque habían calumniado contra el conde); o no. El ayudante contó esta historia:

Antaño, la Verdad y la Mentira vivían juntas. Un día decidieron plantar y repartirse un árbol en el que vivirían. La Mentira se quedó con las ramas, y la Veradad las raíces. Cuando el árbol creció, la gente se sentaba a la sombra de la Mentira, al mismo tiempo en el que esta enseñaba sus malas artes. La Verdad se quedó sin comida y decidió comer sus raíces, de modo que el tronco cayó y aplastó a la Mentira y a sus seguidores.

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