viernes, 1 de noviembre de 2013

Eva Moreno Suárez nº23 3ºA 1ºevaluación.

El Conde Lucanor

Lo que, al morirse, dijo un genovés a su alma.


El Conde Lucanor le contó a su consejero Patronio, en el que confiaba mucho, que algunos de sus vecinos al ver lo bien que vivía le aconsejaron que iniciará una nueva empresa. Patronio le contó al Conde Lucanor la historia de un genovés, el cual era muy afortunado y rico según sus vecinos, pero un día este genovés enfermó y murió perdiéndolo todo. Por lo que Patronio le dijo al Conde Lucanor que el lo tenía ya todo y no debía ser avaricioso arriesgándolo ya que a veces un improvisto puede arruinarlo todo, el Conde Lucanor le hizo caso y le fue bien.


Lo que sucedió a un hombre al que tenían que limpiarle el hígado.


El Conde Lucanor volvió a recurrir a su consejero Patronio, que debía vender una de sus tierra más preciadas debido a que en esos momento no poseía tanto dinero, además de que acudía mucha gente a él para pedirle dinero aunque no lo necesitarán, así que Patronio le contó la siguiente historia.
Un hombre estaba muy enfermo y la única manera de salvarle era sacándole el hígado y hacerle una limpieza, en la operación cuando el médico ya tenía el hígado de ese hombre en sus manos, uno de los enfermeros le pidió si podía cortar un trozo para su gato. Así que el Conde Lucanor entendió que hay que pensar más en uno mismo y no tanto en los demás ya que en ocasiones pueden jugar contigo.


Lo que ocurrió a un hombre que por pobreza y falta de otro alimento comía altramuces.


El Conde Lucanor le explicó a su consejero Patronio, que a veces se sentía angustiado por la pobreza a pesar de que poseía muchos bienes, para consolarse Patronio le contó la siguiente historia.
Un hombre había sido muy rico pero ahora se encontraba sumido en la pobreza y el único alimento que tenía era un miserable campo de altramuces, el hombre al pensar que solo podía alimentarse de esto se puso a llorar, ya que el sabor de las altramuces no era muy bueno pero era lo único que había encontrado. Cuando el hombre comía tiraba las pieles de las altramuces detrás de él y al ver que otro hombre que también había sido muy rico empezaba a comérselas, el primer hombre extrañado le preguntó porque se las comía y el otro le contesto que estaba tan hambriento que encontrar pieles de altramuces para comer era como un milagro, al oír esto el otro hombre pensó que había otros peor que él y se sintió más aliviado, así que luchó para salir de la pobreza y lo consiguió.
El Conde Lucanor entendió que no debía preocuparse ya que había más gente en peores condiciones que la suyas.

Autor:  Don Juan Manuel.

Personajes:

  • Conde Lucanor: es un persona con grande poder y riquezas y que confía mucho en su fiel consejero Patronio.
  • Patronio: es el consejero del Conde Lucanor, es muy culto y cada vez que el conde le pide consejo el le cuenta una historia.

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