domingo, 26 de enero de 2014

                             LA CORZA BLANCA

En un pequeño lugar de Aragón un caballero Aragonés, llamado don Dionís, que tras haber servido a su rey en la guerra contra los infieles , descansaba a la sazón , y dedicaba sus ratos libres a la caza , Don Dionís tenía una hija llamada Constanza , que era muy hermosa y la llamaban la Azucena del Moncayo , Constanza tenía un montero a su servicio que se llamaba Garcés. Un día tras acabar la caza se reunieron todos recostados sobre la menuda grama , y Dionís empezó a hablar con sus monteros sobre las peripecias del día , cuando de repente un montero de Dionís divisó a Esteban , un muchacho de diecinueve a veinte años, fornido, con la cabeza pequeña y hundida entre los hombros, los ojos pequeños y azules, la mirada incierta y torpe como la de los albinos , a Dionís le dijeron  que no estaba muy bien de la cabeza , porque pensaba que todos los ciervos iban contra él, y también contaba que en la iglesia habló con unos peones que labran la tierra , ellos le dijeron que habían encontrado el rastro de una manada en un lugar donde Esteban hacía tiempo que no veía ningún animal debido a los cazadores furtivos. Esa misma noche Esteban fue al lugar para comprobar si los peones estaban en lo cierto, pero sólo logró escuchar sus bramidos y al llegar el día descubrió sus huellas en el suelo junto a unas huellas humanas que le parecían , en tamaño, los pies de Constanza. Esteban decidió quedarse todo el día escondido , para ver si el día siguiente lograba divisar a la corza blanca , se colocó en un lugar dónde el creía que iban a pasar los ciervos, pero al llegar la medianoche se quedo dormido. Al despertar escuchó gritos, cantares y carcajadas,. Se giró y vió a una corza blanca liderando a una tropa de corzas de el color normal de las corzas , que reían a carcajadas. Todos se rieron a carcajadas de lo que había dicho el zagal menos Garcés que no paraba de pensar en el relato sobre la corza blanca. Garcés estaba enamorado de Constanza , la hermosa hija de don Dionís y pensó que si atrapaba a la corza blanca para ella, ella lo amaría. Salió del castillo , ideó un plan y se colocó en el lugar que el pensaba más idóneo para cazar la corza blanca , tras un buen rato , ésta apareció junto a su manada , cuando las corzas llegaron a la altura del río Garcés apuntó con su ballesta a la luz de la luna, pero de repente aparecieron mujeres bañándose en el agua, caminando por el soto y tendidas en los árboles , entre ellas le pareció ver a Constanza , saltó a la orilla del río , y volvieron a aparecer corzas que corrían , durante la huida la corza blanca quedó atrapada en un matorral, Garcés pudo acercarse a ella e intentar atraparla , pero cuando iba a hacerlo la corza le habló y él quedó muy sorprendido , la corza aprovechó y se liberó e intentó escapar, pero Garcés le tiró una flecha y acertó en el blanco, la corza desapareció y oyó a lo lejos unos lamentos , era Constanza, herida en su mano, expiraba allí a su vista, revolcándose en su propia sangre , entre las agudas zarzas del monte , en realidad la corza blanca era Constanza , y Garcés hirió a Constanza , a la que quería entregar la corza blanca como premio.

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