sábado, 25 de enero de 2014

El niño con el pijama de rayas - Carlos Méndez nº21 3ºA


El niño con el pijama de rayas, de John Boyne.


Este libro cuenta una historia de un niño de nueve años, Bruno, que vivía en Berlín, con su padre, su madre, su hermana Gretel, él era feliz rodeado de su familia y de  sus amigos de toda la vida, Karl, Daniel y Martin.

Un día al volver del colegio le dicen que tienen que irse de su casa de Berlín a otra en un lugar más lejos porque a su padre, militar nazi,  le ofrecen un puesto mejor, en Auschwitz.

A Bruno no le gustaba nada la casa, era más pequeña y no se veía Berlín como en la otra casa, el lugar tampoco le gustaba y echaba de menos a sus amigos, no tenía con quien jugar.

El primer día desde la ventana observó que cerca de allí había una valla de alambres y tras ella montones de gentes vestidas  igual, y más allá de la valla se dio cuenta de que no crecía hierba, que era como de arena. Él no sabía quiénes eran, ni qué hacían allí, ni tampoco que era un campo de exterminio de judíos, el de Auschwitz.

A lo largo de los días y como se aburría tanto, se acercaba a éste lugar, en la zona de la valla y allí se encontró con un niño de su misma edad, Shmuel, que estaba  vestido con un traje de rayas. Bruno guardaba comida y se la llevaba a escondidas, pues en su casa le habían prohibido acercarse hasta la alambrada, tras decirles preguntarles por ese lugar. Los dos pasaban mucho tiempo contándose sus vidas.

A la madre de Bruno tampoco le gustaba aquel lugar y un día deciden volver a Berlín, pero aunque Bruno era lo que más deseaba desde que habían llegado a Auscwitz, no podía marcharse sin despedirse de su amigo Shmuel y sin ayudarle a buscar a su padre, que llevaba mucho tiempo desaparecido; pues a Bruno ya cuando estaba en Berlín, le gustaba jugar a los exploradores, así se lo hizo saber a su amigo para ayudarle a buscar a su padre.

Justo antes de marchar se las ingenió para llegar hasta la cerca, allí fue capaz de entrar en el campo por debajo de la valla haciendo un hoyo, con la ayuda de Shmuel, dejó su ropa y se puso otro traje de rayas, que le había traído Shmuel, para ayudar a su amigo a encontrar a su padre. Aquel día llovía mucho, y de repente vino hacia ellos una gran avalancha de gente a los que les habían dicho que tocaba ducha y los dos amigos fueron arrastrados junto con el resto de la gente a un lugar horrible, no era una ducha, sino que era una cámara de gas de la que no pudieron salir. Así que Bruno y Shmuel murieron.

Los padres buscaban a Bruno, pero no lo encontraban por ningún lado. Cuando el padre vio la ropa de su hijo al lado de la cerca sospechó que estaba dentro, quiso rescatarle inmediatamente pero ya no había nada que pudiese hacer.

Fin.

Carlos Méndez Nº21 3ºA

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