miércoles, 22 de enero de 2014

Miguel Strogoff de Julio Verne

Autor: Julio Verne (1828-1905), considerado como el padre de la ciencia ficción moderna. Nació el 8 de Febrero en Nantes (Francia). De 1848 a 1863 escribió libretos de óperas y obras de teatro. En 1863 obtuvo su primer éxito. Verne despertó el interés por la ciencia los inventos en el siglo XIX. Murió en Amiens, el 24 de marzo de 1905. 

Contexto Histórico: en el libro no se nombra ninguna época concreta, pero se desarrolla en la época de los Zares del Imperio Ruso que comprende 1546 y 1917 (aunque desde 1721 la forma oficial fue la de emperador). 

 Personajes: Miguel Strogoff, Nadia Fedor, Marfa Strogoff, Harry Blount, Alcide Jovilet, Iván Ogareff. 

Argumento: La historia comienza con una fiesta en el palacio imperial donde el Zar se ve obligado a ausentarse debido a una advertencia de invasión por parte del ejército tártaro al ver que el telégrafo está cortado a partir de Tomsk, sublevado por un traidor a Rusia, un coronel exiliado llamado Iván Ogareff, despiadado y sin escrúpulos. Este es ayudado por algunas hordas kirguiz, principalmente la de Bujará que está liderada por un jefe militar cuyo nombre es Feofar Kan, lugarteniente de Iván Ogareff. El Zar descubre pronto su plan: el traidor Iván Ogareff y sus tropas se dirigen a Irkutsk (arrasando todo a su paso) donde vive el Gran Duque (hermano del Zar) y contra el que pretenden atentar, haciendo que Ogareff se haga hombre de su confianza, que posteriormente conquiste la ciudad y mate al Gran Duque. La única forma de evitar esta desgracia es que un correo lleve un comunicado de urgencia a Irkutsk, avisando al Gran Duque de los peligros que corre. El correo tendrá que recorrer cinco mil doscientas verstas (5.223 Km.). El elegido es un joven, Miguel Strogoff. Siberiano y conocedor de todos los caminos, es un muchacho de gran vigor, valiente, honrado y trabajador. Así el Zar le hace jurar que jamás desvelará nada, que no cambiará de ruta y, lo más importante, que no visitará a su anciana madre en Omsk (por donde debe pasar). Miguel Strogoff parte pues el 16 de Julio, provisto de dinero, una podaroshna (pasaporte) con identidad falsa a nombre de Nicolás Korpanoff y la carta a entregar. Su viaje debe ser relativamente sencillo, por lo menos hasta la frontera rusa. Llega a la estación de tren y parte hasta hacia Nizhny Novgorod, donde hay una importante feria de comercio. En el tren ve en su compartimento a una joven que, como él, pretende llegar a Irkutsk. Cuando llegan a Nizhny Novgorod el zar da orden de no poder salir de ahí sin un visado especial, para evitar la huida de Iván Ogareff. En el poste de Policía ve a la joven y la hace pasar por su hermana para que esta consiga llegar a Irkutsk, como él. Comienza una amistad entre ellos. Suben al barco de vapor hasta Perm. La travesía es bastante sencilla, es descender el Volga. En el mismo barco viajan Alcide Jolivet y Harry Blount, periodista francés e inglés, respectivamente. Son dos personajes cruciales. Sir Blount trabaja para el Daily Telegraph y Monsieur Jolivet para su prima supuestamente. En el barco también está una comitiva de cíngaros, con los que se había encontrado Miguel en Irkutsk. Una noche de la travesía, Miguel Strogoff se encontró en la cubierta con ellos pero al estar en la sombra no le vieron. Oyó algo de que debían detener a un correo del zar que debía llevar noticias al Gran Duque. Se quedó helado. Cuando llegaron, Nicolás (Miguel) vio bajar a los cíngaros y a los dos periodistas. El bajó acompañado de su joven ‘hermana’ livonia. Desde Perm cogió un tarantás, conducido por un yemschik, con él que debían atravesar los Montes Urales. Él y su hermana, de nombre Nadia, se acomodaron y el yemschik arrancó. Tras unos días de largo trayecto Miguel observó que había alto riesgo de tormenta, así que tomaron precauciones. Por la noche, empezaron a subir un cuesta muy empinada y por poco se salen del camino y caen ladera debajo de nos ser por la fuerza del yemschik y de Miguel. Se pararon en un amplio túnel para recuperar esfuerzos cuando Nadia oye gritos de socorro. Miguel corre hacia donde oyeron esos gritos y ve una telega, en la que Alcide Jovilet y Harry Blount, ríen y lloran respectivamente. Miguel les ayuda y consigue convencerles para que sigan el camino en su tarantás. Cuando llegaron a Novo-Zaimskoe Nicolás Korpanoff tuvo un problema con un viajero que quería adueñarse de los caballos que estaban dispuestos para él. Miguel se los cedió para no ser descubierto. En aquella posta se separó de los periodistas y comenzó su camino junto a Nadia. Debían cruzar un río y subieron a la barcaza junto al tarantás. A mitad de camino alguien gritó: ¡Los tártaros! E inmediatamente aparecieron barcazas llenas de soldados. Se llevaron a Nadia y Miguel cayó al agua inconsciente tras golpearse en la cabeza. Se despertó en casa de un lugareño tras 3 días inconsciente. El lugareño le dio un caballo y le condujo hasta las puertas de Omsk. Dentro de la ciudad, Miguel Strogoff reconoció en Iván Ogareff al cíngaro que había en el barco y al hombre con el que tuvo una disputa en la posta. Miguel se despidió de su guía y se fue a una taberna. Allí, de repente, vio a su madre que fue hacía él gritando. Miguel renegó de ella y después esta lo entendió todo. Nicolás se fue y un segundo después Ogareff ponía en busca y captura a ese hombre, ya que había estado vigilando muy de cerca a Marfa Strogoff. La tomó como prisionera. Llego a Kolyvan y, sin quererlo, se encontró con Jolivet y Blount. Allí los tártaros los capturaron. Les retuvieron en un gran campamento y Miguel ignoraba que ahí también estaban su madre y Nadia, que se habían hecho amigas. Sangarra, una gitana fiel y servidora de Ogareff vigilaba a Marfa de cerca y así fue como, un día, mientras esta bebía con Nadia vio como miraba a un joven y pronunciaba la palabra hijo pero Sangarra no acertó a ver quien era. Así Ogareff supo que el correo del zar estaba en le campamento. Reunió a todos los hombres del campamento y uno por uno, hizo que azotaran a la anciana Marfa, convencido de que su hijo no lo haría. Cuando le tocó el turno a Miguel Strogoff, este no solo no la azotó si no que le dio con el látigo a Ogareff en la cara que quedoa marcado para siempre. Cuando Ogareff se reunió con su lugarteniente, Feofar Kan en Tomsk hizo su entrada triunfal que fue celebrada con un gran banquete al que estaba ``invitado ´´ Miguel Strogoff. Allí, fue condenado a cumplir una página del Corán. Un verdugo señaló una página cualquiera que ponía: ‘y no volverá a ver las cosas de la tierra’. Le quemaron los ojos con un sable al rojo vivo. Luego Ogareff le sacudió el comunicado por la cara, para restregarle no poder leerlo. Le dejaron solo con Nadia y su madre. Miguel, muy cabezudo, quiso continuar con el viaje. Por el camino, un siberiano llamado Nicolás les llevo en su carruaje y cuando les capturaron este intentó defenderles pero se lo llevaron, así cuando Nadia y Miguel escaparon vieron su cuerpo al lado de la carretera y le hicieron un entierro digno. Así tras mucho caminar y tras que Nadia guiase a Miguel a través de muchas verstas llegaron al lago Baikal. Desde allí cogieron una especie de barqueta que, tras muchas peripecias llegó a Irkutsk. Por su lado, Ogareff, aportando la carta de Miguel Strogoff, se hizo pasar por este. Así aconsejó al rey a su favor y cuando estaba a punto de hacer que sus soldados atacasen la ciudad llegó el verdadero Miguel Strogoff que, al final, peleó con Iván y ganó mostrando una gran superioridad a pesar de ser ciego. De repente, se dieron cuenta de que ¡no estaba ciego! Por eso quería llegar lo más pronto posible Irkutsk sin saber el contenido del mensaje, porque cuando Ogareff se la puso delante, supo que tenía que comunicar. Todo fue debido a las lágrimas que anularon el efecto del sable al rojo vivo. Se casó con Nadia y obtuvo un gran cargo en la corte de Zar, siéndole entregada la cruz de San Jorge. PAULAM LLERA COLUNGA 3°A Nº16

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