miércoles, 29 de enero de 2014

Lazarillo de Tormes por PaulaM Llera Colunga 3ºA nº16

RESUMEN DEL LAZARILLO DE TORMES por PaulaLlera Colunga 3ºA nº16
Tratado I:
Lázaro es un chico que nació en el río Tormes y de ahí le viene el sobrenombre. Su padre tenía un molino, pero fue acusado de robar y fue mandado a la guerra (donde moriría). Al no tener dinero se fue con su madre a la ciudad y esta comenzó a trabajar allí. Luego, un hombre negro se convirtió en su padrastro y le dio un hermanito. Pero este era un ladrón, así que fue apresado y se le prohibió volver con su familia.
Años después, la madre de Lázaro lo encomendó a un ciego que pasaba por el mesón. Este fue el primer amo de este. El ciego era muy astuto, sabía cómo ganar dinero y enseñó a Lázaro miles de cosas para la vida. Al pobre Lazarillo lo mataba de hambre, así que se las tenía que ingeniar para poder comer. Una vez, el ciego se puso a asar una longaniza al fuego y como el joven tenía hambre, le cambió al ciego la longaniza por un nabo que por ahí había. Cuando el ciego (tras olerle el aliento) se enteró del cambió, le dio una paliza a Lázaro, que estuvo mal herido por una larga temporada.
Esta y muchas fechorías más se hacían el ciego y Lázaro, pero al final el pícaro se cansó de morirse de hambre, así que abandonó al ciego, estampándolo contra una columna.
Tratado II:
Lázaro se va a Maqueda, donde encuentra un nuevo amo: un clérigo. El Lazarillo se lamenta: si el ciego era el colmo de la mezquindad y la avaricia, el clérigo es mucho peor. Los únicos alimentos de la casa están guardados en un arcón cuya llave sólo tenía el religioso, así que  sólo comía en los banquetes de los mortuorios. Finalmente, un día, llegó un calderero y Lázaro le pidió una llave que pudiese abrir el arca. El calderero la tenía y el chico se la compró. Llave en mano, el Lazarillo abría todas las noches el arca y satisfacía su hambre. Como se encontraba su comida mordisqueada, el clérigo creía que los ratones se la roían pero al no capturarlos llegó a la conclusión de que lo que se comía sus panes era una culebra. Una noche, estando Lázaro durmiendo con la llave en la boca como siempre, ésta se colocó de tal manera que al respirar el Lazarillo se oía un pequeño silbido. El religioso al oír esto creyó que era la culebra y, en la oscuridad, golpeó a Lázaro. Este estuvo inconsciente unos días y cuando se despertó el cura ya había entendido el engaño.  Al final, el clérigo echó al Lazarillo y este tuvo que volver a buscar un amo.
Tratado III: 
Lázaro se asienta entonces con un escudero. Este viste como un hombre rico con capacidad económica pero la realidad es que pasa mucha hambre y no vive en buenas condiciones, como comprueba Lázaro el primer día con su amo (porque no comen nada en todo el día). A pesar de todo, el joven quería a su amo porque este le daba todo lo que podía. Tiempo después, el alguacil manda marchar a todos los extranjeros pobres  de la ciudad (como ellos). Así que deben estar ocho días sin salir de la casa, pasándolo bastante mal. Más tarde, este le cuenta a Lázaro toda su historia (de donde venía, quien era su familia…) Al final, los caseros van a pedir el alquiler que llevaba dos meses de retraso. El escudero argumenta que tiene que ir a por el dinero, cuando en realidad abandona a Lázaro. A este le interrogan para saber dónde estaba su amo y Lázaro les cuenta todo lo que sabe de su familia y de su lugar de origen. Y así  se queda el Lazarillo sin su tercer amo.
Tratado IV:
Unas mujeres llevaron a Lázaro a dónde el Fraile de la Merced, su cuarto amo. Al este le gustaba mucho caminar y visitar. Tanto que en ocho días Lázaro rompió su primer par de zapatos. El fraile fue el primer amo en regalarle un par de zapatos. Lázaro se cansó de seguirlo y lo abandonó.
Tratado V:
Lázaro se asienta con un bulero (persona que distribuye las bulas o indulgencias papales y recauda el producto de la limosna que dan los fieles). Este era un hombre muy pícaro y sabía múltiples trucos para conseguir que la gente le comprase sus indulgencias.
Un día en Toledo después de predicar, nadie le compraba sus indulgencias, así que realizó una de sus artimañas para poder venderlas. Esa noche, se peleó con el alguacil en la posada porque este decía que sus bulas eran falsas y que él era un farsante. Al día siguiente, mientras el bulero realizaba su sermón, entró el alguacil en la iglesia gritando que las bulas eran falsas y que el que las vendía no era más que un embaucador. El bulero contestó rogándole a Dios por su alma por ser un pecador. Acto seguido, el alguacil se desmayó como por obra divina. La gente tuvo miedo de las represalias de Dios y se vendieron miles de bulas. Luego Lázaro descubrió que su amo y el alguacil estaban compinchados y que se repartirían las ganancias.
Tras cuatro meses dejó al bulero y siguió su camino.
Tratado VI:
Su próximo amo fue un maestro pintor de panderos, pero duró muy poco.
Después un capellán se hizo su amo y dándole un asno, cuatro cántaros y un azote, empezó a vender agua por la ciudad.
El Lazarillo ahorró mucho y pasados cuatro años, tuvo suficiente dinero para comprarse ropa elegante y nueva y poder dejar su oficio.
Tratado VII:
Después se hizo mozo de un alguacil, pero lo dejó pronto porque le pareció que era un trabajo peligroso.

Pidiendo unos pocos favores se hizo pregonero   y, como ganaba bastante dinero, su amigo el Arcipreste de San Salvador le casó con una criada suya. Se rumoreaba que esta criada y el Arcipreste tenían una relación extramatrimonial. La mujer lloró mucho a Lázaro y este la tranquilizo diciendo que para él esos rumores eran falsos. Él era ahora feliz y eso era lo que llevaba buscando siempre. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.