lunes, 31 de marzo de 2014

Javier Vallina Nº30 3ºB

                                  El Retorno del Rey

Comienza relatando el viaje de Gandalf y Pippin hacia Minas Tirith, montados a lomos de Sombragrís. Tras una cabalgata de varios días, llegan a la ciudad y se presentan ante el Senescal Denethor. Pippin le cuenta a éste los sucesos ocurridos en Parth Galen, incluyendo la muerte de su hijo, y acaba ofreciéndole sus servicios como pago por la deuda de gratitud hacia Boromir. 

Mientras tanto, de camino a Edoras, Aragorn y el Rey Théoden se encuentran cerca de los Vados del Isen con Halbarad, los hijos de Elrond y una compañía de Montaraces del Norte. Éstos le transmiten a Aragorn el consejo de la dama Galadriel y, junto con ellos, decide tomar el Sendero de los Muertos por donde pueden llegar al sur de Gondor y así intentar detener a los Corsarios de Umbar, que, habiendo tomado la ciudad y puerto de Pelargir, se disponían enviar una flota de apoyo al Rey Brujo. Legolas y Gimli también parten con Aragorn hacia el Sendero y allí convocan a los Muertos de El Sagrario para que éstos, que debían cumplir con un Juramento hecho a Isildur en el pasado para librarse de su maldición, les acompañaran en su lucha contra los Corsarios. 

Al quinto día de estadía de Gandalf y Pippin en Minas Tirith, una sombra espesa oculta la luz del sol y da comienzo el sitio de Gondor por parte del ejército del Rey Brujo. Faramir es obligado a retirarse de su puesto en el Rammas Echor y huye hacia la ciudad, donde informa a Gandalf sobre Frodo y el camino que ha tomado para entrar a Mordor. Denethor, que comienza a mostrar los primeros síntomas de locura, envía a su hijo de regreso al Rammas Echor en una misión imposible para intentar detener al enemigo. La misión fracasa y Faramir regresa gravemente herido por el Hálito Negro de los Nazgûl, hecho que termina por enloquecer a Denethor, quien decide llevar su cuerpo a la Casa Mortuoria de los Senescales en Rath Dinen con la intención de que ambos fueran quemados en una pira funeraria. Pippin, tras presenciar el ataque de locura de Denethor, acude en busca de Gandalf. Mientras tanto, los ejércitos del Rey Brujo terminan de sitiar la ciudad y se lanza un ataque contra la Gran Puerta de Minas Tirith, que es derribada con la ayuda de un gigantesco ariete, llamado Grond. Entonces el Rey Brujo entra en la ciudad y Gandalf, que dirigía la resistencia, sale a su encuentro, enfrentándose cara a cara con el Nazgûl. 

En Rohan, Théoden reúne a sus tropas en un lugar conocido como El Sagrario. Durante la cena, el Rey recibe la visita de Hirgon, un emisario del Senescal Denethor, que le trae la Flecha Roja, una señal por la cual Gondor demandaba ayuda a Rohan ante casos de necesidad. Ésto, junto con la espesa nube negra enviada desde Mordor que cubrió toda la región del sur del río Anduin, apresuró la movilización del ejército de Rohan y seis mil lanceros se dispusieron a partir hacia Minas tirith. Merry es liberado de los servicios al Rey Théoden, debido a que su tamaño les supondría un problema a la hora de encontrar un caballo veloz para él y sería un estorbo para cualquier jinete que lo llevara en su grupa. Cuando el ejército estaba partiendo, un jinete que se hace llamar Dernhelm, tomó a Merry y lo montó con él, ocultándole entre los ropajes. El ejército se vio obligado a acampar en el Bosque de Drúadan, ya que según los batidores, algunas millas más adelante les esperaba un ejército de Orcos. Gracias a la ayuda de Ghân-buri-Ghân, el jefe de la raza de los Drúedain, que habitaba en dicho bosque, los Rohirrim tomaron un camino alternativo y, al sexto día de cabalgata, llegaron al Rammas Echor. Théoden dispuso las tropas y se lanzó al ataque, justo en el momento en el que el Rey Brujo penetraba en Minas Tirith. 

Fue entonces cuando comenzó la Batalla de los Campos de Pelennor. Los Rohirrim hicieron retroceder al enemigo y los hombres de Gondor rompieron el sitio, saliendo a luchar a campo abierto. Durante la batalla, el Rey Brujo ataca a Théoden y su caballo, Crin Blanca, se asusta, volteando a su jinete y cayendo sobre él. Pero cuando el Nazgûl se disponía a rematar al Rey, Dernhelm se interpone entre ellos y revela su verdadera identidad, Éowyn, la sobrina de Théoden y hermana de Éomer. Merry, que estaba observando la escena, toma su espada y le da al Nazgûl una estocada en el tendón, mientras Éowyn, con un brazo malherido, descarga un golpe con su espada sobre el yelmo del Rey Brujo, que muere. Entonces llegan a Harlond los barcos de los Corsarios, y sorprendidos, los Orcos ven como bajan de ellos Aragorn, Legolas y Gimli, acompañados de cientos de hombres del sur de Gondor que se suman a la batalla y consiguen la victoria. 

Gandalf no participa en gran parte de la Batalla pues, alertado por Pippin, vuelve al Sexto Círculo de Minas Tirith a tratar de detener a Denethor. Al llegar a Rath Dinen se traba en lucha con el enloquecido Senescal y logra rescatar al moribundo Faramir, mas no a Denethor que muere en la pira. 

Entonces, los capitanes de los ejércitos deciden, por idea de Gandalf, desviar la atención de Sauron para que Frodo pueda cumplir su misión, y, con las fuerzas que les quedan, se dirigen hacia la Puerta Negra. Una vez allí y tras negarse a las condiciones de Sauron, se inicia la batalla. 


Libro VI [editar]Debido a la codicia que despertó entre ellos la cota de malla de mithril de Frodo, los Orcos de Cirith Ungol acabaron matándose entre ellos, facilitando así el rescate de su amo por parte de Sam. Disfrazados con ropajes de Orcos, los hobbits emprenden el viaje hacia el Orodruin, durante el cual son incorporados a una tropa de Orcos, aunque poco después logran huir. 

Tras dos días de marcha y después de haberse deshecho de todo peso inútil, llegan a los pies del Monte del Destino. Al borde del agotamiento, Sam comienza a trepar la montaña cargado con el cuerpo casi exánime de su amo, debido al agotamiento producido por el Anillo. Pasada la mitad del sendero, son atacados por Gollum y mientras Sam se hace cargo de él, Frodo continúa ascendiendo; pero Sam es incapaz de matar a la criatura y le deja marcharse cuesta abajo. Sam va entonces en busca de Frodo y llega a los Sammath Naur, donde le encuentra al borde de la Grieta del Destino. Sin embargo, el Anillo termina de apoderarse de la voluntad de Frodo y, tras negarse a arrojarlo a la lava, se lo pone. En ese momento reaparece Gollum, que deja medio inconsciente a Sam y lucha contra un invisible Frodo, arrancándole de un mordisco el dedo anular de la mano, con el Anillo en él. Tal es la alegría de Gollum por haber recuperado su tesoro que, sin darse cuenta, se cae por la grieta, muriendo y destruyéndose así el Anillo. Sauron es derrotado por fin, junto con todas sus obras, y el Orodruin estalla en llamas, consumiendo en el aire a los Nazgûl, que en esos momentos se dirigían allí a por el Anillo. 

Mientras tanto, en la Puerta Negra, los guerreros de Rohan y Gondor aprovechan el desconcierto de los enemigos para contraatacar y les derrotan. 

Días después, Sam y Frodo despiertan en Ithilien. Habían sido rescatados de las laderas del Orodruin por Gwaihir y dos águilas más que fueron conducidas por Gandalf hasta el lugar. Tras recuperarse físicamente, se dirigieron a Minas Tirith, donde asistieron como héroes a la coronación de Aragorn y a la unión de éste con Arwen, la hija de Elrond. Éomer se convirtió en el nuevo rey de Rohan, y su hermana Éowyn se casó con Faramir, que fue nombrado senescal. 

Tras acudir al funeral del Rey Théoden en Edoras, los miembros de la Compañía pusieron rumbo a Rivendel y durante el viaje fueron tomando caminos distintos. En su paso por Orthanc, Bárbol les informó de que había dejado escapar a Saruman, a quien más tarde encontraron en las Tierras Brunas junto a Lengua de Serpiente, y ambos se negaron a recibir ayuda. Una vez en Rivendel, Frodo se reencontró con Bilbo, que le entregó el Libro Rojo de la Frontera del Oeste para que lo continuara, escribiendo sobre sus aventuras. Un mes más tarde, los cuatro hobbits y Gandalf iniciaron el camino de regreso hacia la Comarca, aunque el mago solo les acompañó hasta el Bosque Viejo y entonces se marchó para visitar a Tom Bombadil. 

Al llegar a la Comarca, los hobbits la encontraron tomada por Dunledinos que seguían las órdenes de Saruman. Sin embargo, Frodo, Sam, Merry y Pippin, con ayuda de otros hobbits, acaban derrotando a los invasores en lo que se conoció como la Batalla de Delagua. En Hobbiton, encuentran a Saruman y a Grima, y éste último, cansado de las humillaciones del primero, le da muerte, siendo a su vez muerto a flechazos por los hobbits. Tras ello, comienza el llamado Saneamiento de la Comarca, donde tuvo lugar la reconstrucción de la Comarca. 

Un año después y como había sido previsto en Rivendel, Frodo, acompañado por Sam, se encuentra en el Bosque Cerrado con Gandalf, Elrond, Galadriel, Bilbo y una comitiva de Elfos y juntos viajan hacia los Puertos Grises. Allí, los esperaban Círdan, Merry y Pippin y tras una dolorosa despedida, Frodo, Bilbo, Elrond, Gandalf, Galadriel y los elfos parten en un barco hacia las Tierras Imperecederas.

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