miércoles, 2 de abril de 2014

Sergio Antón Fuente Nº 5 3º B ESO 2º Evaluación

Título original: J.G. BALLARD cuentos completos.
Autor: J.G. BALLARD
Personajes:
Frobis: Hombre de clase media que tiene la mente un poco confusa desde hace tres meses
Vansittart: Director de la Universidad de psicología.

Resumen:
El hombre del piso 99.
Ya era la cuarta vez que Frobis llegaba a la planta 99 de un rascacielos. También era la cuarta vez que se quedaba bloqueado. Solo le quedaban once peldaños en esta ocasión, pero había algo en su cabeza que le impedía avanzar. La segunda vez que lo había intentado se había encontrado con dos conserjes de limpieza. Él no les había prestado atención pero ellos habían llamado al doctor Vansittrat para que se encargase de un hombre con un comportamiento extraño. Y le llevaron a un motel, ya que no tenía casa, o por lo menos no se acordaba de que la tenía.
Un avión pasó por encima y, el ruido de los motores le espabiló y empezó a subir los peldaños que le quedaban, cundo se dio cuenta de que su mano izquierda estaba agarrada a la barandilla y no podía soltarla. Acabó lanzando un zapato por el hueco del ascensor. El ascensor estaba 30 plantas más abajo, así que el zapato atravesó el techo del ascensor y por poco no mató al conserje que iba dentro.
Por la tarde en la consulta del doctor Vansittrat hablaron sobre los posibles motivos que podían  impulsar a Frobis al suicidio. Al doctor desde la primera vez que le llamaron a causa de Frobis le fascinó el carácter de este. No era el carácter sino el hecho de que un hombre que, aunque no  tuviese familia ni amigos ni era rico, tenía una visión muy realista de la vida. No vivía en la autocompasión como solían hacer los suicidas. El psicólogo le preguntó al paciente si recordaba algo de estas últimas semanas. Frobis recordaba vagamente las terrazas de algún café y el haber trabajado en un tren o haberse subido a él. El doctor le explicó a Frobis que la única razón que se le ocurría para que se intentase suicidar era que alguien le había hipnotizado. Frobis no daba crédito, no recordaba que nadie le hubiese hipnotizado, pero claro está que si era para matarle el hipnotizador tendría que ser muy tonto como para no aprovechar y borrarle la memoria, además, ¿quién se tomaría tantas molestias para matar a alguien que no tenía contactos? Valdría con ir a uno de los moteles donde se hospedaba y pegarle un tiro o clavarle un cuchillo por la espalda.
Vansittrat le dijo a Frobis que seguramente el hipnotizador le había implantado una orden dividida en dos partes, una, llegar a la planta número 100, de ahí que siempre tenga que subir a un rascacielos tan alto. No hacía falta una mente muy morbos para imaginarse el resto de la orden.
De todos modos Frobis se sentía orgulloso ya que el hecho de que siguiese vivo significaba que tenía una voluntad fuerte, pero nada más lejos de la verdad. Lo cierto era que el doctor le había impuesto una segunda orden “Párate en la planta 99”
Vansittrat le propuso a FRobis el quitarle la segunda orden y ver que pasaba, a ver si el asesino se descubría. Así lo hicieron y al día siguiente llegaron a la azotea de otro edificio. Cuando llegaron Frobis se sentía muy bien. No tenía ganas de tirarse pero en cuanto el doctor le dio la espalda Frobis lo noqueó por la espalda y le tiro por el edificio. A los diez segundos sonaron los pitidos de los coches.  Frobis se dio cuenta de que el verdadero objetivo era el doctor pero era demasiado tarde y, cuando apareció por la puerta su hipnotizado se dio lugar a la segunda parte de la orden. A los diez segundos volvieron a sonar los coches.
Opinión personal:
El libro me ha encantado, no gustó mucho la idea de usar la hipnosis como arma homicida. El argumento del libro me parece muy original.


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