lunes, 26 de mayo de 2014

Alejandro Martínez

El señor de las moscas

Tras el accidente de avión, Ralph se encontraba algo mareado y confuso, encontró a un niño gordo apodado Piggy. Los dos pensaron detenidamente sobre la situación, debían buscar más supervivientes. Piggy merodeando por la playa encontró una caracola, que Ralph hizo sonar a modo de silbato. Pasada una hora más de veinte niños se encontraban allí, unos cuantos niños pequeños de unos seis años, un par de niños de coro de su misma edad y algunos supervivientes.
Nombraron a Ralph como líder, el cual empezó a distribuir las tareas. Piggy cuidaba de los pequeños y se pasaban todo el día jugando, Simon y él mismo se encargaban de recoger fruta y hacer sus refugios, mientras los chicos del coro se dedicaban a intentar atrapar un jabalí salvaje de la recientemente explorada isla, y Sam y Eric eran los encargados de mantener una señal de humo, por si algún barco se acercaba por los alrededores.
Todo parecía marchar bien, excepto por la obsesión de los chicos del coro de matar un jabalí. Una vez terminados los refugios Ralph subió a la colina donde se hallaría el fuego, que para su sorpresa no desprendía la más mínima señal de humo. Al mismo tiempo vio a los encargados y los cazadores bailar sobre la playa junto a un jabalí decapitado. Este al ver el panorama quedó atónito, sin palabra y esto dio lugar a las primeras disputas entre Ralph y el líder del coro Jack, quién pretendía divertirse antes de ser rescatado.
Entre los niños pequeños surgían temores y pesadillas hacia bestias de la isla, lo cual no era una ayuda, Jack buscaba cada vez más motivos para enfrentarse con Ralph a quien empezaba a odiar. Hasta tal punto que eludió todas sus normas y se separaron por la isla. A un lado estaban los pequeños y los inteligentes Ralph, Simon, Piggy, Eric y Sam; al otro se encontraban Jack y Roger liderando a los niños del coro, estos habían perdido todo sentido de la razón y se dedicaban a bailar y comportarse como indígenas alrededor de la hoguera.
Posteriormente en una de sus cacerías mataron a Simon el cual estaba jadeando cubierto de barro y lleno de magulladuras, este se había vuelto loco, estuvo hablando con la cabeza de un jabalí y sus tripas, el señor de las moscas.
Ralph no toleró ese comportamiento, se habían comportado como salvajes y vuelto en una tribu, no respetaban nada, ni las reglas, ni al líder Ralph, nunca les rescatarían, no podían mantener las señales de humo sin ayuda de esos salvajes. Lo peor fue cuando por la noche, Jack, Roger y Maurice entraron en el refugio y molieron a golpes a Ralph, Sam, Eric y Piggy, tan solo para robarle las gafas a Piggy, ya que era el único recurso con que podían hacer fuego.
Al día siguiente, estos fueron al lado de Jack de la isla, donde Roger vigilaba y avisó a la tribu, estos se plantaron cara a cara y empezaron una pelea con sus lanzas, Sam y Eric estaban amordazados, Piggy había muerto de una pedrada de Roger, y ahora era este quien lanzaba lanzas a Ralph con intención de matarlo.

Ralph había conseguido huir pero no era suficiente, los salvajes iban quemando cada matorral para encontrar y matar a Ralph, peinando toda la isla, Ralph estaba atemorizado, se escabulló defendiéndose con su lanza de los salvajes hasta llegar a su playa de la isla. Allí se tiró sobre la arena agotado y lleno de heridas, se dijo así mismo que estaba muerto, y al levantar la mirada observó un bote de marineros ingleses armados, que habían acudido atraídos por las llamas que cubrían toda la isla.

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