miércoles, 28 de mayo de 2014

Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez || Ficha de MIGUEL LORENZANA Nº17

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA   de GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


Esta novela trata de una historia que se desarrolla en un pueblo,  Manaure, en torno a una boda, la relación entre los vecinos del pueblo, del honor y la deshonra.
El principal protagonista es Santiago Nasar, que es la víctima y al que todos sabían que lo iban a matar y nadie hizo nada para impedirlo.
En el primer capítulo hace una descripción de él, de su madre, su afición por la caza, heredada de su padre, de cómo habían transcurrido las horas después de la boda y de la intención de ir al puerto a recibir al obispo.
En el capítulo siguiente, el autor nos presenta a otro protagonista importante, Bayardo San Román, que un día llegó al pueblo, pero nadie sabía su origen, poseía muchas cualidades,  una gran fortuna, él decía que era ingeniero de trenes. Vivía en una pensión. Un día vio pasar a Ángela Vicario con su madre, por delante de la fonda donde se hospedaba y aseguró que sería su esposa. Desde ese momento intentó seducirla con toda clase de regalos. En principio, la familia no los aceptaba, pero al final se rindieron ante tales ofrendas, pues los Vicario eran de condición humilde y toda la familia, hermanos y padres, consideraron que Ángela debía casarse con él.
Llegó el día de la boda, anterior al de la visita del obispo. Todo el pueblo iría hasta el muelle, a recibirlo y a llevarle toda clase de ofrendas. La madre de Ángela le había propuesto que les casara el obispo pero ella no quiso.
A la boda, asistieron muchos invitados,  los esposos recibieron muchos regalos, entre ellos un coche descapotable (el novio). Hacia las seis de la tarde, Bayardo decidió llevar a su esposa a la casa de sus sueños, la del viudo Xius, que a pesar de costarle gran tristeza venderla, por el valor emocional que para él tenía, terminó rindiéndose, no se resistió  a la cantidad desorbitada de dinero que Bayardo le pagó.
El resto de los invitados siguieron de fiesta, entre ellos los hermanos gemelos de la novia (Pedro y Pablo Vicario) y otros amigos.
Sólo unas horas después de su matrimonio, Bayardo devuelve a  la bella Ángela Vicario, a la casa paterna, por deshonrada.
Los hermanos obligaron a la hermana a revelar el nombre del que la había deshonrado y ella contestó que Santiago Nasar. Desde aquel momento decidieron que lo matarían con los cuchillos que utilizaban para sacrificar a los animales. Salieron de su casa y lo proclamaron a voces, pero nadie se lo impidió. Tenían fama de ser buenas personas yaunque de profesión eran matarifes, consideraban que no eran capaces de “matar  ni a una mosca. En el fondo no querían hacerlo, pero creían  que era cuestión de honor.  Todos lo sabían: Clotilde la de la tienda, su marido, el padre Amador, que se olvidó de avisar a la madre de Santiago, con los preparativos del obispo;  Margot (amiga de Santiago); los hermanos de ésta… y nadie hizo nada para evitarlo.
Cuando Santiago se enteró, en casa de su novia, quiso coger la escopeta, pero no la encontró, salió corriendo a la plaza rodeado por el bullicio de la gente y se dirigió corriendo a su casa. Se encontró con el portón cerrado, pues su madre pensaba que élestaba en casa. No pudo escapar y lo mataron a cuchillazos.
Los hermanos Vicario fueron encerrados. Su  madre pidió al “padre” que les confesara. Pedro se negó y convenció a su hermano de que no tenían nada de que arrepentirse. Aprendieron un oficio en la cárcel y rehicieron sus vidas.
No se encontró ninguna prueba de que Santiago hubiera sido  el agresor.
Después de muchos años, Bayardo San Román había vuelto para quedarse. Llevaba en su maleta ropa y casi dos mil cartas que Ángela le había escrito, ordenadas por fechas.

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